José corre por los pasillos del hospital. Su hijo se está muriendo. Lo encuentra en una camilla, con el pecho rojo y lastimado. Desesperado, le grita. Trata de sentarlo, de abrazarlo y de besarlo. Pero el corazón de Juan se apaga para siempre.

Murió la madrugada del 25 de diciembre de 2004. Tenía 20 años y $ 22 que le quitaron de un tiro para comprar droga. Desde entonces, su papá anda por el mundo con un dolor desgarrador. La semana pasada, el hombre registró crudas imágenes en las que se observa a jóvenes del barrio Costanera en momentos en que compran y consumen estupefacientes.

Dos de los puestos de venta filmados se encuentran situados a dos cuadras de una escuela y frente a una iglesia. En la grabación se puede ver a jóvenes y niños, uno de ellos de apenas 12 años, con la mirada perdida y el paso dudoso. "No me gusta ver cómo se drogan esos changuitos", dijo José con tristeza en la voz, tras proporcionar la grabación a nuestra Redacción. Para proteger al autor del video, los nombres consignados en esta nota son ficticios. LA GACETA se reserva la identidad del informante. LA GACETA ©